Enrique kike Ferrari

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Nos encontramos con una historia peculiar. Nuestro entrevistado trabaja en el área de limpieza del subte. Cada madrugada le toca limpiar la estación Pasteur-AMIA de la línea B. Pero no es lo único que hace. Porque también es un escritor, premiado en Cuba, España y Francia por sus novelas y cuentos del género negro; traducido al francés y al italiano. Se llama Enrique Kike Ferrari y se lo presentamos.
El 18 de junio de 2013, Ricardo Piglia pensó que el cuento «Blanco artificial» era muy bueno. Y se lo escribió: «Las alusiones son elípticas y divertidas. Manteneme al tanto sobre el libro que está por salir. Un abrazo, R».
«Deberíamos levantarnos cada día y agradecer que Piglia es nuestro contemporáneo», dice Kike en su cuarto de descanso, de tres metros cuadrados con mucho olor a humedad.
Esta noche está solo, «El Enano», está de vacaciones y Alexis, que se fue a probar suerte como tatuador en Nueva Zelanda, le tatuó la cara de Karl Marx en el brazo izquierdo.
Fue en los años 90, cuando vivía como inmigrante ilegal en Estados Unidos, en medio de una discusión con un ecuatoriano, cuando Kike escuchó hablar por primera vez de Paco Taibo II, periodista y escritor mexicano, creador de la reconocida Semana Negra de Gijón y referente del género negro en América latina. «Yo te voy a prestar un libro, la mejor biografía del Che que se escribió», le dijo el hombre. En la solapa decía que el autor escribía también policiales. Kike pensó: si este tipo puede escribir así historia, haciendo ficción, la tiene que romper.
Ya en Argentina, empezó un fanzine literario: Juguetes Rabiosos. Paralelamente, Kike entrevistó a Paco Taibo II, quien le ofreció que fuera a su festival en España, uno de los más importantes de novela negra en castellano.
Años más tarde, en la 24° Semana Negra de Gijón, Paco Ignacio Taibo II presentó “Que de lejos parecen moscas”, la primera novela de Ferrari. La opinión de Paco fue contundente: «Es muy sólida, fluye perfectamente, y además está escrita en esta idea de que la novela negra es la nueva novela social del siglo XX».
Ferrari dice: “Paco me cambió la forma de escribir, no es una persona, es una fuerza de la naturaleza».
Leo Oyola, autor de Kryptonita, que comparte con Ferrari generación y género expresa: «Leer a Kike y escucharlo leer en vivo es presenciar un recital de rocanrol. Es encontrarnos con la potencia narrativa y el lirismo crudo y duro que logra en sus textos».
El primer premio que recibió, el del fomento literario del Fondo Nacional de las Artes, no lo cobró nunca. Eran cinco mil pesos en 2008, y su “Entonces sólo la noche” salió tercero. Al año siguiente obtuvo el primer accésit del Premio Casa de las Américas, de Cuba, por la novela “Lo que no fue”. En 2012 le dieron el Silveiro Cañada de la Semana Negra de Gijón, en España, a la mejor primera novela negra por “Que de lejos parecen moscas”. La historia, inspirada en su ex jefe de la tanguería, salió publicada primero en España, después en Francia, en México y por último en la Argentina.
Por tres relatos publicados en “Nadie es inocente” fue premiado, de nuevo, en la Semana Negra de Gijón, en el certamen de cuentos policiales en 2010, 2011 y 2014.
En Francia fue finalista de dos premios: el Grand Prix de Littérature Policiére, y el Prix SNCF du Polar. En estos certámenes, ningún autor se postula. Un jurado decide quiénes son los extranjeros que escribieron en ese año lo mejor del género. Por eso, comenta Kike, es importante llegar finalista: «Porque alguien filtró todo lo que se publicó en el mundo y eligió diez, mi libro era uno de ésos».
Su papá no era un gran lector, pero cuando Kike tenía 8 años, le dijo: «Esto es lo que nos diferencia de los monos». Le regaló un Sandokán de tapas duras que el niño releyó cientos de veces. Un libro de aventuras de Emilio Salgari. La novela de piratas de un italiano que se terminó suicidando. Ése fue, dice Kike ahora, con 40 años, el momento en que pensó: quiero ser escritor.

Conducción: Milagros Aguirre Durá – Brenda Bocchigliere
Producción: Diego Tomasi
Operación: Carlos Santoro