21 junio 2016

Las voces vivas – Tomasi

Las voces vivas

Por Diego Tomasi
Una lectura de la vida del hombre nacido como Carlos Galanternik

1.
Soy un hijo ilegítimo del lenguaje.
Carlos Galanternik

2.
Carlos Galanternik no es Carlos Galanternik.
Carlos Galanternik es psicoanalista, poeta, profesor universitario, periodista de rock.
Es conductor de radio y televisión, bostero, actor ocasional, locutor.
Es amigo de Luca Prodan, de León Gieco, de Miguel Abuelo.
Es testigo del ascenso de Soda Stereo y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Es admirador de Wisława Szymborska.
Y de Macedonio Fernández.
Y de Federico García Lorca.
Y de miles de poetas anónimos.
Carlos Galanternik es un tipo generoso, inquieto, conversador.
Es peronista. Muy peronista.
Hace chistes, siempre.
Tiene setenta años, ahora mismo.
Pero, antes, Carlos Galanternik nace en Charata, Chaco.
Viaja a Buenos Aires a los doce años.
Aprende a usar llaves.
En la escuela secundaria tiene como profesor a Haroldo Conti.
Estudia medicina y derecho. Pero no.
Carlos Galanternik se recibe de psicólogo.
Tiene pacientes, dos veces por semana.
Cita a Freud cada vez que puede.
Trabaja como redactor publicitario.
Escribe dos libros.
Graba un disco con lecturas de poemas de Oliverio Girondo.
Habla en la radio, Carlos Galanternik.
Cambia la historia de la radio, para siempre.
Lee poesía en la radio para vivir. Vive para leer poesía en la radio.
En la puerta de la radio, fuma.
Fuma.
Funde a negro.

Ahora Carlos Galanternik maneja su auto, y alguien lo choca y huye.
Duerme, Carlos Galanternik.
Duerme.
Sigue durmiendo.
Su compañera lo mira dormir.
Y sigue mirándolo.
Despierta, un día, Carlos Galanternik.
Despierta pero no.
No.
Tiene que aprender todo de nuevo. Cómo hablar, cómo caminar, cómo reconocer a las personas.
Y ella lo mira.
Funde a negro.

Carlos Galanternik hace un repaso de su vida. Pero no lo sabe.
Dice que tuvo catorce oficios.
Dice que se casó siete veces.
Dice, Carlos Galanternik.
Es un hijo ilegítimo del lenguaje. O un operador. O una operación de sí mismo (dice).
Es un seudónimo, Carlos Galanternik.
Porque Carlos Galanternik no es Carlos Galanternik.
Se llama Tom Lupo, y su voz está viva.

3.
En las redes sociales hay una campaña para brindar apoyo simbólico a Tom Lupo y su gente querida. Basta con seguir a la cuenta @JusticiaPorTom o citar #PIDOJUSTICIAPORTOM.

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